13 agosto 2008

Pediatría / Virus Sincicial

Con el frío y la primavera aumenta
la incidencia del Virus Sincicial Respiratorio


Definida como una causa frecuente de infección del sistema respiratorio, se contagia por contacto y se manifiesta a través de brotes que suelen extenderse por varias semanas. El 70 por ciento de los casos de bronquiolitis son desencadenados por esta afección.


El Virus Sincicial Respiratorio (VSR) es una causa frecuente de infección del sistema respiratorio, que se presenta a través de brotes, en especial durante los meses de otoño, invierno y comienzo de la primavera debido a dos factores claves.
Por un lado, el cambio de clima dado que el descenso de la temperatura promueve la circulación de virus y el desarrollo de cuadros gripales; y por el otro, la "fragilidad" de los niños de hasta dos años, principales afectados por esta enfermedad que es la responsable del 70 por ciento de los casos de bronquiolitis.
En este sentido, se calcula que alrededor de dos tercios de los bebés sufren una infección por virus sincicial durante el primer año de vida, mientras que para el segundo, casi el 100 por ciento de ellos ha tenido problemas de salud relacionados con esta afección.
Si bien en los chicos más grandes el VSR sólo ocasiona los síntomas típicos de un resfriado común, en los bebés puede desencadenar una enfermedad severa e incluso poner en peligro la vida del bebé.

Panorama

"El problema es el contagio: los chicos más grandes van al colegio -ámbito en el cual el virus circula-, se contagian y al volver a sus casas con un poco de moco o tal vez algunas líneas de fiebre pero nada grave, se acercan y juegan con sus hermanitos menores que son los más perjudicados porque en ellos no se manifiesta sólo como una gripe sino que provoca cuadros mucho más severos como la bronquiolitis. De hecho, en el hospital donde me desempeño está epidemiológicamente comprobado que el 70 por ciento de las bronquiolitis son provocadas por el VSR", señaló el doctor Juan Carlos Peuchot, jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Eva Perón de San Martín, en el Gran Buenos Aires.
"El año pasado solicitamos que se adelantaran las vacaciones de invierno, para que tocaran días de más frío, durante el invierno; y de esa forma 'atacar' antes y poder disminuir un poco la incidencia de la enfermedad. Está comprobado que cuando llegan las vacaciones -que en nuestro país son siempre los últimos días de julio y primeros de agosto-, el flujo de la enfermedad se corta porque los chicos dejan de ir al colegio 15 días, están en sus casas y se recuperan, pero además y fundamentalmente están mucho menos en contacto entre ellos con lo cual el traspaso del virus de unos a otros y hacia sus hermanitos más chicos se evita", añadió el especialista.

Cuadros asociados

Las llamadas "enfermedades menores" (sobre todo cuadros gripales) se encuentran entre las principales consecuencias del VSR. No obstante, en pacientes pediátricos de alto riesgo como por ejemplo los niños prematuros o aquéllos que presentan alguna enfermedad pulmonar preexistente, insuficiencia cardíaca o déficit inmunológico, esta infección puede ocasionar enfermedades respiratorias graves debido al subdesarrollo de los pulmones y la insuficiencia de anticuerpos, situaciones que exponen a los bebés a contraer la enfermedad.
Por otra parte, existen otros factores que pueden aumentar el riesgo de contraer el virus, entre los que se destacan la asistencia a guarderías o jardines maternales, la convivencia con muchos hermanos, la exposición al humo del cigarrillo, los partos múltiples y la alimentación en base a mamadera durante los primeros seis meses de vida.
"Debido a la influencia de factores sociales, nutricionales y siempre teniendo en cuenta las medidas higiénicas, la gravedad del cuadro varía. No obstante, vale aclarar que el VSR suele repetirse aunque disminuyendo su intensidad y gravedad. En los casos más severos, cuando existe una enfermedad respiratoria previa y la infección se agrava, puede dejar como consecuencia episodios de bronquitis espasmódicas, un cuadro que se asemeja al asma y que suele prolongarse por varias temporadas hasta desaparecer", dijo el doctor Néstor Vain, especialista en neonatología, profesor adjunto de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Características principales

El VSR -que puede sobrevivir por un lapso de entre cuatro y siete horas en cunas, mesas o cambiadores, razón por la cual es fundamental controlar la higiene-, es altamente contagioso, no sólo a través del contacto físico o las secreciones respiratorias de quienes lo padecen, sino también al tocar, besar o relacionarse en forma estrecha con la persona infectada. También puede transmitirse al toser o estornudar.
Al comienzo los síntomas son los típicos de cualquier cuadro de resfrío o gripe: congestión, fiebre y descarga nasal; pero a medida que el cuadro avanza comienzan a aparecer la tos y las dificultades respiratorias que se hacen evidentes a partir del comienzo de la sibilancia, los jadeos y la aceleración del ritmo respiratorio. Por supuesto, lo ideal es realizar la consulta antes que aparezcan las manifestaciones más severas. El especialista decidirá, en cada caso, cuál es el mejor tratamiento a seguir.
"El moco es el primer indicador del VSR. A partir de su aparición, lo más importante es averiguar si el bebé está enfermo detectando la presencia de otros indicadores como dificultad para respirar y para dormir", concluyó el doctor Vain.

Más información:
- Sociedad Argentina de Pediatría (SAP):
http://www.sap.org.ar

11 agosto 2008

La mayoría cree que hay vida
luego de la muerte

En la más reciente encuesta efectuada entre los lectores del Blog Salud Integral, sobre la creencia de otra vida después de la muerte, el 61% contestó afirmativamente, el 4% lo negó y el 35% dijo no saber ni contestar.
A buen entendedor pocas palabras bastan.